Cómo manejar tu tiempo sabiamente. Consejos para madres que trabajan

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Incluso la mamá más ocupada puede sacar espacio para respirar hasta en el día más loco. Ya sea que lo uses para trabajar, para cuidar a tus seres queridos o para cuidarte a ti misma (yo te sugiero esto último), se puede lograr mucho en esos “minutos disponibles”. Es cierto que tener pequeños bloques de “tiempo extra” son útiles para todo mundo, sin embargo, las madres que trabajan saben cómo hacer que realmente cuenten, incluso una ventana de 15 minutos puede parecer que tiene el potencial de una hora.

Si eres como la mayoría de las madres trabajadoras, tu vida probablemente sea coreografiada hasta el último minuto. Sin embargo, permítame asegurarte que hay formas de aprovechar el arte de hacer más con menos tiempo al siguiente nivel. Aquí están mis consejos.

Cómo manejar sabiamente el tiempo si eres una madre trabajadora: Estrategia Básica

A. Haz un plan usando un planificador

Sabes que si quieres hacer las cosas necesitas hacer una lista. Hacer listas de tareas pendientes es algo bastante sencillo. Es llevarlas a cabo lo que puede ser complicado.

La clave es terminar esa lista de tareas pendientes: planificar cuándo lo harás. Además tienes que tener la energía para hacerlo. Vas a necesitar un buen planificador.

Si eres creativa, comienza un diario de actividades. De esta manera, todas tus listas pueden estar en un solo lugar. Dedicar una agenda diaria (de esas que venden en cualquier librería) solamente para este fin sería lo más recomendable.

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A continuación, toma esa lista de tareas y planifica los elementos de la lista.  Ten en cuenta la cantidad de energía que tendrás antes de realizar la tarea. ¿Te agotará esta tarea? Luego, antes de intentar terminar otra tarea, considera cuánta energía te sobra. Cuando planificas de manera realista tu tiempo y energía, evitas la frustración y te produce mejores resultados.

B. Establecer prioridades y objetivos realistas

Uno de los errores más comunes en la administración del tiempo es distraerse y postergarse. La buena administración del tiempo se trata de mantenerse enfocado. Entonces, ¿cómo puede una mamá ocupada concentrarse cuando hay tanto que hacer?

Si te sientes abrumada por tu carga de trabajo, toma tu agenda, haz una lista de tareas y luego prioriza. Hacer este plan de ataque te hará sentir que las cosas son más factibles. Un poco de planificación puede hacer mucho por nosotras.

Si estás sufriendo por la dilación, toma el consejo de uno de los mejores gurús de la administración del tiempo, Brian Tracy, y “come esa rana”. Tu rana es esa gran tarea que estás posponiendo, por la razón que sea. Así que piensa en lo maravilloso que te sentirás si terminas la gran tarea. Todo lo demás se sentirá tan fácil de hacer si te comiste esa rana.

Una vez que tengas tus tareas en orden mantente enfocada.  Si estás trabajando en una presentación de negocios, no empieces a pensar en lo que vas a cocinar para la cena. En su lugar, permanece presente completando tu presentación antes de permitir que tu mente divague. Si no puedes dejar de estresarte con los planes de la cena, tómate un descanso de cinco minutos para anotar tus planes de comidas. Entonces vuelve al trabajo.

C. Evitar la multitarea ineficaz

Muchas madres trabajadoras piensan que pueden ahorrar tiempo al realizar múltiples tareas. Sin embargo, la multitarea tiene sus inconvenientes cuando intentas completar dos tareas físicas a la vez. Por ejemplo, no intentes planchar tu ropa mientras ayudas a sus hijos a elegir un atuendo; algo o alguien se quemará en ese ajetreo. Sin embargo, la multitarea puede ser efectiva si elegís completar solo una tarea física a la vez, como hacer una llamada telefónica a tu mamá durante el planchado.

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D. Responsabilidades de trabajo y maternidad separadas

Uno de los mejores secretos de la administración del tiempo es dejar las responsabilidades de los padres en casa cuando estás en el trabajo. Del mismo modo, cuando entras por la puerta después del trabajo, ponte tu “gorra de mamá” y deja tus responsabilidades laborales en la oficina.

Si tu trabajo requiere que lo lleves a casa, por ejemplo si eres profesora y tienes exámenes para calificar, completa estas tareas después de que los niños se duerman. Si trabajas desde tu casa, asegúrate de que hayas finalizado tu día. Tienes que cerrar la puerta de la oficina de tu casa y hacer tu trabajo. Se trata de estar presente, o ser consciente, en cualquier rol en el que estés actualmente.

Encontrar la manera correcta de administrar tu tiempo y energía viene con la práctica. Descubrirás cuánto puedes lograr dada tu carga de trabajo cuádruple. Una vez que mejores en ciertas tareas, te llevarán menos tiempo terminarlas.

11 Tips rápidos de administración del tiempo para madres que trabajan

  1. Dedica el tiempo suficiente para dormir. Si no hace nada más, prioriza tus necesidades de sueño para que puedas prosperar. Te arrastrarás todo el día y, en última instancia, perderás tiempo si no está descansada. Programa el sueño como cualquier otra actividad y ve a la cama a la hora indicada para que puedas funcionar al día siguiente. (Y haz cumplir las horas de dormir de tus hijos también. Es bueno para ellos y para tí).
  2. Establecer horas de trabajo sanas. Antes de comprometerse a asumir una nueva posición laboral, validá la alineación de las expectativas de horas de trabajo con tu posible empleador. Los compromisos de la vida y los proyectos de trabajo van a ir y venir, así que asegúrate de verificar periódicamente para asegurarte de que las expectativas no hayan cambiado. De esa manera, si tu jefe normalmente llama o envía correos electrónicos fuera del horario de oficina, puedes decidir si estás disponible o no. Muchas madres trabajadoras reservan noches y fines de semana exclusivamente para la familia.
  3. Adopta el poder del “No”. No tienes que asistir a todas las reuniones de la asociación de padres de familia del colegio, ni ser acompañante de todas las excursiones o participar en proyectos de trabajo adicionales. Decir que no puede ser difícil, pero es una habilidad que libera tiempo al que no tendrías acceso. Además, verte estableciendo límites les enseña a tus hijos el valor de establecerlos.
  4. Establecer metas diarias alcanzables. Una lista de tareas es inútil si es demasiado ambiciosa. ¿Cuál es el punto de escribir tareas inalcanzables? No somos superhéroes y no debemos tratar de serlo. Haz tus objetivos diarios lo suficientemente realistas para completarlos. Recuerda, siempre puedes hacer más si te llega a sobrar tiempo.
  5. Ni siquiera intentes realizar varias tareas a la vez. Las personas se desempeñan mejor cuando prestan atención enfocada a la tarea en cuestión. Cuando estés en el trabajo, deja de preocuparte por la cena; cuando estás ayudando a tu hijo con álgebra, no estás chateando con tu esposo por whatsapp.
  6. Deja ir la perfección. No existe, por lo tanto no puedes lograrla. En lugar de limpiar obsesivamente una casa que ya está lo suficientemente limpia, o de tratar de lograr ideales intangibles (como ser la mamá “perfecta” o tener la figura “perfecta”), descubre un uso más práctico para tu tiempo.

Deja que otros manejen sus responsabilidades ellos mismos. Esto incluye a sus hijos, cónyuge y colegas.

  1. Alejarse de Internet. Navegar por la web es una gran pérdida de tiempo para padres e hijos. Un pequeño e inocente descanso puede convertirse en horas de tiempo perdido que no puedes recuperar. Establece límites en cuanto al tiempo de pantalla que tu y tus hijos dedica, y luego desenchúfate una vez que hayas alcanzado ese límite.
  2. Diviértete un poco en el camino. Las personas estresadas no son tan productivas. Necesitas relajarte para evitar el agotamiento en casa y en el trabajo. Tómate un tiempo para las vacaciones, los fines de semana largos y la diversión familiar para mantenerte conectada y alegre.
  3. Hazte presente para que puedas ser productiva. La atención plena te permite sintonizarte con la tarea en cuestión. Las prácticas como la oración o la meditación pueden ayudarte a concentrarte, y el enfoque impulsa la productividad. Abraza el método que te guste y sintonízalo cuando te encuentres a la deriva.
  4. Deja de hacer las cosas de otras personas. ¿Con qué frecuencia te escuchas a ti misma diciendo: “No importa, Yo lo voy a hacer”? Probablemente más de lo que te gustaría. Todos tendemos a asumir más allá de que es nuestra responsabilidad y es una pérdida de tiempo real. ¿La solución? Deja que otros manejen sus responsabilidades ellos mismos. Esto incluye a tus hijos, cónyuge y colegas.
  5. Dejar ir y delegar. Aprende a saber cuándo dejar que alguien más se encargue de una tarea. Renunciar al control es difícil, pero también es necesario para permitir que otros contribuyan. Delegar no es admitir la derrota. Más bien, se trata de maximizar el potencial de toda tu red de personas.

Créeme, puedes “hacerlo todo” en el momento que lo necesitas y tener también dulces momentos de libertad. Todo lo que necesitas hacer es implementar algunas reglas inteligentes en tu rutina diaria. Y cuando descubras que has creado un espacio sobrante para algo nuevo, asegúrate de hacer algo maravilloso y lindo para ti. Te lo mereces.

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